Todas las explicaciones del TDAH que has leido hablan de dopamina. Un post que circula esta semana dice algo distinto: el TDAH tambien podria ser un problema de GABA, la senal que dice a las neuronas que frenen. Por una vez, el post es exacto. Resume una revision de 2024 en Neuropharmacology firmada por Anthony Ferranti, Deborah Luessen y Colleen Niswender, de la Universidad Vanderbilt, y esa revision merece leerse con atencion, incluidas las partes que el post deja fuera.
Acelerador y Freno
Tu corteza funciona con dos senales opuestas. El glutamato excita a las neuronas, el GABA las inhibe. Los neurocientificos llaman a la relacion entre ambas equilibrio excitacion/inhibicion, y buena parte de lo que el cerebro hace bien, concentrarse en una cosa, ignorar el resto, detener una accion ya iniciada, depende de que el freno se aplique en el lugar y el momento correctos. La investigacion del TDAH ha mirado sobre todo el lado del acelerador, dopamina y noradrenalina, sobre el que actuan los estimulantes. La revision pregunta que pasa cuando se mira el freno.
Lo Que Encontro la Imagen Cerebral
El GABA se puede medir en un cerebro vivo con espectroscopia por resonancia magnetica, una variante de la resonancia que lee concentraciones quimicas en una region pequena. Varios estudios la han usado en el TDAH, y el cuadro es honesto mas que ordenado.
En ninos de 8 a 12 anos, el GABA era mas bajo en la corteza somatosensorial y motora que en los controles (Edden, 2012). En ninos de 5 a 9 anos, era mas bajo en el estriado, y cuanto mas bajo, peor era la capacidad del nino para detener una respuesta (Puts, 2020). En mujeres adultas con TDAH, era mas bajo en la corteza cingulada anterior, una region central para la atencion y el autocontrol, y ese nivel bajo iba con mas inatencion (Ende, 2016).
Pero el mismo estudio de Puts no encontro diferencias en la cingulada anterior, la prefrontal dorsolateral ni la premotora. Y un estudio en adultos encontro lo contrario, GABA mas alto en adultos con TDAH y ninguna diferencia en ninos (Bollmann, 2015). Los autores lo escriben sin rodeos: el GABA bajo en el TDAH "podria ser especifico de subregiones de la corteza", y las incoherencias "justifican mas investigacion". El freno esta implicado. Donde, y en quien, no esta resuelto.
Los Genes
Los estudios geneticos apuntan en la misma direccion. Variantes de GAD1, el gen de la enzima que fabrica el GABA, se asocian al TDAH, sobre todo a la vertiente hiperactiva-impulsiva. GAD1 y COMT influyen juntos en cuanto GABA contiene la cingulada anterior. CDH13, uno de los genes de riesgo mas replicados del TDAH, es necesario para que las interneuronas inhibidoras funcionen bien. GRM5 y GRM7, que codifican dos receptores de glutamato situados en esas interneuronas, se han "encontrado mutados repetidamente" en cohortes con TDAH. ELFN1, que ancla uno de esos receptores en la sinapsis, se vincula a la vez con el TDAH, la epilepsia y el sindrome de Tourette, lo que encaja con la frecuencia con que estas condiciones van juntas.
Dos cautelas. Cada una de estas variantes tiene un efecto minusculo, y ninguna es un test de TDAH; lo explicamos en nuestro articulo sobre los tests de ADN del TDAH. Y varias no son "genes del GABA": son receptores de glutamato en neuronas GABA, un recordatorio de que acelerador y freno son el mismo circuito visto desde dos lados.
Por Que Importa: el 30 %
La revision abre con una cifra de la que se habla poco: "aproximadamente el 30 % de los pacientes con TDAH no responde a los tratamientos estimulantes". Los estimulantes actuan sobre la dopamina y la noradrenalina. Si el freno es parte del problema en algunas personas, un farmaco que solo actua sobre el acelerador no las ayudara, y otro tipo de medicacion podria hacerlo.
Eso es lo que proponen los autores. No el GABA en si, que no llega al cerebro en cantidad util, sino moleculas que ajustan los receptores de las neuronas inhibidoras: moduladores positivos del receptor mGlu5 (uno, VU0409551, corrigio en animales deficits de atencion inducidos por estres), del receptor mGlu1 (VU6004909 restauro la memoria de trabajo en un modelo del trastorno), y enfoques dirigidos a familias concretas de interneuronas. La activacion quimiogenetica de dos de esas familias mejoro la atencion, la impulsividad y la hiperactividad en ratones. Todo esto es preclinico. Nada esta en la farmacia, y el calendario honesto se cuenta en anos.
Lo Que No Significa
No significa que debas comprar capsulas de GABA. El GABA oral apenas llega al cerebro, y las promesas de suplementos construidas sobre el gen GAD1 se examinan en nuestra verificacion sobre GABA y glutamato. No sustituye a la dopamina: los propios autores dicen que no esta claro si los cambios del GABA preceden o siguen a los de la dopamina en el desarrollo, y que el equilibrio "puede desplazarse a lo largo del desarrollo, y de un dia a otro". Y no convierte al TDAH en un "desequilibrio quimico" medible con un analisis de sangre. Lo convierte en lo que la evidencia dice desde hace tiempo: una diferencia en como se regulan circuitos enteros, con varias puertas de entrada para el tratamiento en lugar de una. Nuestro articulo sobre el mito de la "dopamina baja" y el de la serotonina en el TDAH cuentan las otras dos partes de esa historia.
Lo Que Puedes Hacer Hoy
Si la atencion, la impulsividad o la inquietud han sido una pregunta para ti, empieza por un cribado validado: nuestro test de TDAH gratuito (ASRS v1.1) toma diez minutos y te da una puntuacion que puedes llevar a un clinico. Si los estimulantes no han funcionado para ti o para tu hijo, no es un callejon sin salida; es precisamente el grupo al que esta investigacion intenta llegar, y ya existen opciones no estimulantes que un psiquiatra puede comentar. Y como el freno tambien depende del sueno, nuestro articulo sobre el sueno local en el TDAH es la siguiente lectura natural.
Fuentes: Ferranti AS, Luessen DJ, Niswender CM (2024). Novel pharmacological targets for GABAergic dysfunction in ADHD. Neuropharmacology 249:109897 (acceso abierto en PubMed Central); Edden RA et al. (2012), Archives of General Psychiatry; Bollmann S et al. (2015), Translational Psychiatry; Ende G et al. (2016), Neuropsychopharmacology; Puts NA et al. (2020), Journal of Neurodevelopmental Disorders; Faraone SV et al. (2015), Nature Reviews Disease Primers.